miércoles, 20 de agosto de 2008

Logros indispensables para los estudiantes del siglo XXI


Me permito compartirles las reflexiones obtenidas respecto al enunciado relativo al currículo “Enseñan habilidades para el Siglo XXI de manera sutil en el contexto de las asignaturas curriculares básicas y de los temas interdisciplinarios del siglo XXI” a la luz del análisis del artículo "Logros indispensables para los estudiantes del Siglo XXI" .

El enfoque de competencias

Desde esta perspectiva, la educación basada en competencias aspira a formar ciudadanos capaces de aprender a conocer (cognitivo), aprender hacer (procedimental), aprender a ser y a convivir (actitudinal), y en este sentido la escuela del siglo XXI está en posibilidades de responder al desafío del cambio continuo y complejo que caracteriza a los actuales escenarios económicos, políticos, sociales, científicos y tecnológicos. Por lo tanto, las instituciones educativas y sus integrantes enfrentan el reto de la enseñanza de las habilidades, el conocimiento y las competencias más pertinentes que deben dominar los estudiantes para tener éxito tanto en la vida personal como en el trabajo.

La formación en el enfoque de competencias representan la alternativa de formación para lograr el desempeño eficaz y eficiente del estudiante, en el que pone en práctica conocimientos, habilidades mentales y motoras, procedimientos, valores, actitudes y sentimientos. En su conjunto, la integración de las habilidades, conocimientos y competencias darán lugar a logros que le permitirán al individuo un desenvolvimiento exitoso tanto laboral como personalmente.

Los logros y las competencias

Los logros y competencias que se pretende alcanzar en los estudiantes convergen en el reto para el profesorado, el cual implica trasladar esta visión en la práctica en el aula, a través de la planeación e intervención didáctica. Por lo tanto, planificar la enseñanza desde el enfoque de competencias implica atender a las distintas dimensiones del currículo que se plantea estar integrado por: 1) las asignaturas curriculares básicas y temas del siglo XXI, 2) las competencias de aprendizaje e innovación, 3) las competencias en manejo de información, medios y TIC’s y 4) las habilidades para la vida personal y profesional.

Dominio de contenidos de asignaturas básicas

Desde mi experiencia en la enseñanza de la física el reto es cómo presentar los contenidos logrando su comprensión más profunda y relacionándolos con otras asignaturas y temas y la incorporación de temas globales interdisciplinarios, como “el cambio climático”, la “crisis de energéticos”, “el sida”, y otros, los que serían abordados promoviendo la participación colaborativa. El sitio de EDUTEKA ( http://www.eduteka.org/SeisElementos.php ) recomienda el Aprendizaje por Proyectos Globales (ApPG), con el que se aspira a lograr en el estudiante: una conciencia global, promover el alfabetismo económico, financiero y de emprendimiento, el conocimiento sobre su salud y favorecer el desarrollo de sus competencias ciudadanas.

Competencias de aprendizaje e innovación

En segundo término con las competencias de aprendizaje e innovación, los estudiantes del presente y futuro próximo se han de caracterizar por ser creativos, críticos, colaboradores, innovadores, entre otras características y que de acuerdo al artículo, éstas competencias les proporcionan una ventaja laboral. Esto es claro al apreciar que los sistemas productivos se presentan cada vez, más complejos ante la competitividad creciente de los mercados laborales y la permanente necesidad de innovación.

El pensamiento crítico en el aula

Considero que un verdadero reto educativo representa el desarrollar el pensamiento crítico en el aula, el cual se describe como “la capacidad de pensar por cuenta propia, analizando y evaluando la consistencia de las propias ideas, de lo que se lee, de lo que se escucha, de lo que se observa” (http://www.eduteka.org/SeisElementos.php). Lo cual implica el conocimiento y dominio de las capacidades mentales de orden superior por el profesorado para estar en posibilidades de ser enseñado a los estudiantes. Me pregunto si los propios docentes hemos desarrollado sufiencientemente el p.c. como para enseñarlo a nuestros estudiantes.

Competencias en TIC's

Un desafío que actualmente enfrentamos los docentes es lograr que el estudiante desarrolle las Competencias en Manejo de Información, Medios y TIC’s atendiendo al sentido ético y legal, que implica el acceso, manejo, y generación de información y conocimientos con el uso de las TIC’s. Superar la práctica del “copy-paste”, se requiere que el estudiante sea capaz de identificar lo que necesita saber sobre un tema específico en un momento dado, busque la información pertinente, determine si ésta información responde a sus necesidades y pueda transformarla en conocimiento útil.

Por último, una de las dimensiones que considero concretan el perfil del estudiante del siglo XXI, (y que proyecta también el perfil del docente) se refiere a las habilidades para la vida personal y profesional, que refiere a que el estudiante demuestre: flexibilidad y adaptabilidad, iniciativa y auto dirección, habilidades sociales y transculturales, productividad y confiabilidad, liderazgo y responsabilidad.

sábado, 16 de agosto de 2008

Cómo enseñar la Física incorporando las TIC’s

Introducción.
La didáctica de las ciencias como un cuerpo de conocimiento, se encuentra en continua evolución ya que como otra área ha sido objeto de un acelerado desarrollo a partir del siglo XX y en los inicios del siglo XXI. El desarrollo de las ciencias como la psicología y específicamente las ciencias de la cognición han contribuído significativamente al conocimiento de cómo potenciar y hacer más efectivas las estrategias de enseñanza. Simultáneamente se ha comprobado la efectividad del uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC’s) como herramientas innovadoras para favorecer el uso de métodos y estrategias de enseñanza y aprendizaje de las ciencias.
Con la implementación de la Reforma Integral del Bachillerato en México, la enseñanza de las ciencias representa un desafío al incorporar el enfoque de competencias, el cual permite al sistema del nivel medio superior funcionar como un Sistema Nacional de Bachillerato (SNB) en un marco de diversidad. Las competencias disciplinares básicas integran, con las competencias genéricas, el Marco Curricular Común del Sistema Nacional de Bachillerato , son enunciados que expresan conocimientos, habilidades y actitudes que se consideran los mínimos necesarios de cada campo disciplinar para que los estudiantes se desarrollen de manera eficaz en diferentes contextos y situaciones a lo largo de la vida .
El propósito de este documento es presentar una breve revisión acerca de uno de los recursos que están siendo utilizados para la ensenãnza de la Física, como lo son las simulaciones, y, teniendo en cuenta además los beneficios didácticos que se pueden obtener para favorecer el desarrollo de las competencias disciplinares. Para el caso de las ciencias experimentales, como la Física éstas competencias, ..”están orientadas a que los estudiantes conozcan y apliquen los métodos y procedimientos de las ciencias experimentales para la resolución de problemas cotidianos y para la comprensión racional de su entorno” .
La enseñanza de la Física en los Centros de Bachillerato Tecnológico industrial y de servicios en el nuevo contexto de la Reforma Integral representa un doble desafío para el profesor, ya que demanda la profesionalización del profesorado en el enfoque de competencias y la incorporación de las TIC’s como herramienta para transformar su práctica en el aula; por lo que el uso de simulaciones representa una alternativa didáctica útil en el nuevo contexto educativo de la enseñanza de la Física en el nivel medio superior.
Desarrollo
Durante más de una década como profesora de Física me he desempeñado en diversos planteles pertenecientes a la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial (DGETI), y actualmente me encuentro adscrita al CBTis No.1, el cual se encuentra ubicado en el municipio de Fresnillo del Estado de Zacatecas. En la enseñanza tradicional de la Física se exponen a los alumnos las causas de los fenómenos naturales, mediante teorías se introducen magnitudes, donde hay establecidas unas relaciones las cuales se expresan en ecuaciones. El estudiante entonces, ve “fórmulas”, aprende a manejarlas con mayor o menor destreza, y en esa forma acredita la asignatura. Con el tiempo, y si continúa los estudios, empezará a relacionar situaciones, a comprender explicaciones, y a aprender.
Tradicionalmente en la enseñanza de la Física en los CETis y CBTis, las cátedras comprenden la exposición magistral del profesor de los temas, la asignación de tareas, generalmente problemas, y la realización de prácticas de laboratorio durante las cuales se demostrará y confirmarán los principios y conceptos abordados en las clases teóricas. En este esquema se enfrenta un problema frecuente, los estudiantes en su mayoría, al realizar el experimento no son capaces de interpretar los resultados y argumentar las conclusiones utilizando los conceptos abordados previamente.
La propuesta didáctica que pretendo implementar con mis estudiantes del curso de Física I, es el uso de simulaciones en el aprendizaje de la segunda ley de Newton, y su complemento con el desarrollo de una práctica de laboratorio.
Dentro del modelo del movimiento de las concepciones alternativas (McA) que presenta Marin (2007), la propuesta considera el manejo de las simulaciones para promover el diálogo heurístico y propiciar el interés en el estudio de los fenómenos físicos, partiendo de las concepciones del alumno. Dejar atrás el aprendizaje mecánico de la Física, en el que el estudiante memorizaba fórmulas y resolvía problemas sin reflexionar y cuestionar, no solamente implica un mayor dominio disciplinar, sino que además el manejo adecuado de las habilidades del pensamiento al utilizar los medios y herramientas didácticas.
La propuesta surge como resultado de la necesidad de utilizar el recurso de las simulaciones para favorecer y consolidar el aprendizaje de los conceptos y nociones implicados en este tema. No solamente utilizar la simulación como un complemento sino concederle un papel activo en la construcción del conocimiento y generar aprendizajes significativos a través de la interacción y el diálogo estudiante-profesor y estudiante-estudiante.
Con el fenómeno explosivo de internet, se han abierto expectativas insospechadas en el campo educativo; las páginas web contienen texto, imágenes y applets o pequeños programas interactivos (simulaciones) escritos en lenguaje Java. Las simulaciones son programas computacionales desarrollados con el objetivo de simular un determinado modelo de un sistema particular y son muy utilizados en la investigación científica, y en la física en particular representan una excelente herramienta para mejorar la comprensión y el aprendizaje de los temas complejos o fundamentales que requieren de la apropiación de conceptos y principios. (Eduteka)
El estudiante puede interaccionar con un applet del mismo modo que lo hace con cualquier otro programa Windows: introduce los valores iniciales, y controla la evolución del sistema físico, observando los resultados en forma de texto, gráficos y animaciones. Mediante el diálogo interactivo con el programa se pretende que el alumno sea un partícipe activo en el proceso de aprendizaje, en vez de un mero receptor de conocimiento. Estos applets que circulan por la red, alojados en servidores remotos, hay que adaptarlos a nuestro entorno educativo (Utges, G.,2006)
Los profesores podemos elaborar nuestros propios apuntes multimedia, no hace falta ser un diseñador ni un programador para proporcionar a nuestros alumnos un material que le permite estudiar la asignatura de física desde otra perspectiva, menos convencional. No sólo facilita al alumno el estudio individual sino que favorece al docente mejorar sus clases, sus exposiciones y sus explicaciones.
El enfoque psicológico del aprendizaje significativo (Ausbel) sustenta la idea de una enseñanza de la Física en la que el estudiante interactúe con el objeto del conocimiento y el profesor estimule y promueva a través de las actividades, experiencias de aprendizaje. Entonces los estudiantes conocen y aplican los métodos y procedimientos de las ciencias experimentales para la resolución de problemas cotidianos y para la comprensión racional de su entorno. Como lo señala Marín (2007)..’ la inferencia básica para hacer propuestas para la enseñanza de las ciencias es la siguiente: “obsérvese cómo aprende el alumno y enséñese en consecuencia”.
La utilización de las simulaciones en la enseñanza de la Física promueve en los estudiantes el desarrollo de habilidades para resolver problemas conceptuales y cuantitativos. Además ayudan a desarrollar actitudes acerca del aprendizaje de la física, y favorecer percepciones de su propio aprendizaje. (Utges, 2006). Esta propuestas se caracteriza por ponderar algunos aspectos que intervienen como factores importantes en el aprendizaje de la ciencia por los educandos, pero descuida otros, por lo que el resultado de su aplicación aún no es el deseado.
Siguiendo la recomendación de Utges y col. (2006) para el caso de la presente propuesta de intervención, el uso de la simulación en el aprendizaje de la segunda ley de Newton pretende superar el carácter simplemente operativo y conferir a las simulaciones un rol activo en la construcción del conocimiento, propiciando el análisis de situaciones, el intercambio de ideas y el debate entre los estudiantes. Lo cual implica que el docente cuente con el dominio disciplinar, además del conocimiento del modelo y la simulación, una solvencia en su utilización, un conocimiento de sus potencialidades y limitaciones, pero sobre todo un modelo didáctico innovador, que contemple las transformaciones que se vienen proponiendo desde las perspectivas cognoscitivista y constructivista.

Conclusiones
Con la incorporación de las TIC’s en la enseñanza de la Física, se hace posible desplegar una serie de habilidadades cognitivas y creativas en los estudiantes que le permitan intereactuar con el objeto del conocimiento o los fenómenos naturales. Con el uso de simulaciones, el estudiante puede manipular y dirigir las magnitudes que intervienen, observando la contribución de cada una de ellas de un modo perceptible.
La utilización de las simulaciones en la enseñanza de la Física promueve en los estudiantes el desarrollo de habilidades para resolver problemas conceptuales y cuantitativos. Además ayudan a desarrollar actitudes acerca del aprendizaje de la física, y favorecer percepciones de su propio aprendizaje. Pero el uso adecuado de las simulaciones está en función del dominio de los contenidos que aborda, del manejo didáctico que el profesor lleve a cabo y de la mejora continua en la utilización de este recurso y todos aquellos que las TIC’s ofrecen para la mejora de la enseñanza.

Referencias:

1. EDUTEKA. Enseñanza de las Ciencias Naturales. Disponible en: http://www.eduteka.org/instalables.php3rea. Consulta 12/08/08

2. Comprensión de Fenómenos Físicos. Codigo: A718 http://eduteka.org/actividades/actividades.php?idH=718. Consulta 13/08/08

3. Physics Education Technology. University of Colorado. http://phet.colorado.edu/research/index.php. Consulta: 11/08/08
4. Declaración de la NSTA el uso de los Computadores en la Educación en Ciencias Naturales. Disponible en: http://www.eduteka.org/DeclaracionNSTA.php. Consulta :11/08/08

5. Física Re-Creativa. Simulaciones y Applets. Disponible en: http://www.fisicarecreativa.com/sitios_vinculos/fisica_sg_vinc/simulaciones.htm. Consulta: 14/08/08.

6. Marín, N. (2007). Fundamentos de Didáctica de las Ciencias en Didácticas de las Ciencias. Disponible en : http://www.queciencia.com/2007/09/21/fundamentos-de-didactica-de-las-ciencias/#more-9. Consulta:9/08/08

7. Marín, N. (2007). ¿Qué es la Didáctica de las Ciencias? en Didácticas de las Ciencias. Disponible en : http://www.queciencia.com/2007/09/21/%C2%BFque-es-la-didactica-de-las-ciencias/

8. Utges, G. et. Al. 2006. Las Simulaciones en las clases de Física: Dificultades de Profesores en Su Implementacion. TIDCyT - FCEIA-Universidad Nacional de Rosario Avda Pellegrini 250,2000,Rosario,Argentina. Disponible en: http://ensciencias.uab.es/webblues/www/congres2005/htm/index_art_htm/3-3.htm

jueves, 7 de agosto de 2008

Mi Confrontación con la Docencia

Intentaré ser breve en este relato que ya en otras ocasiones he compartido con colegas durante cursos y talleres, ya sea como participante o como instructora, y que me provoca una serie de sentimientos encontrados de crisis y victoria.
Creo que como muchos de nosotros que nos formamos en una carrera profesional teníamos la visión de trabajar y desempeñarnos en esa profesión en la que invertimos tiempo, esfuerzo, recursos y sueños. Sin embargo en mi caso como Ingeniero Bioquímico egresada del ITESM en mayo de 1984, resultó complejo y difícil encontrar un empleo de acuerdo a mi perfil, por la falta de experiencia y mi género.

La docencia, mi alternativa profesional, …por mientras
Siguiendo el consejo de mi madre, profesora por más de 40 años, de solicitar trabajo como maestra, decidí visitar al director de un CBTis que había sido mi profesor de Física cuando estudiaba el bachillerato. Le expuse mi situación, un tanto desesperada, de conseguir un empleo, por lo que él me recomendó para entrevistarme con el Director del CETis No.129 en San Fernando, Tams. pues al parecer había necesidad de profesores con mi perfil.

Efectivamente así fue, al contratarme como profesora para la Especialidad de Técnico en Procesado de Alimentos en septiembre de 1985, inicié con un solo grupo que era la primera generación de esa especialidad, impartiendo cerca de cuatro asignaturas diferentes. Pueden darse la idea de lo complejo que resultó para mi esta primera experiencia en mi aventura como profesora, en la que intenté adaptar modelos de profesores a los que admiraba y traía al presente para salvar mi desempeño frente al grupo, sin la más mínima idea de cómo debería “dar clases”.

Honestamente debo mencionar que el pensamiento que tuve en aquel entonces fue “por mientras encuentro algo mejor”, es decir, dar clases no estaba contemplado en mi proyecto profesional y estaría considerando seguir insistiendo trabajar en la iniciativa privada ejerciendo mi profesión. Este pensamiento me acompañó por cerca de siete años durante los cuales era evidente mi falta de conciencia acerca de la responsabilidad como profesora. Acepto que de alguna forma menospreciaba mi tarea, intentaba hacer lo posible por “cumplir” con los aspectos administrativos de la actividad docente, y encontraba pesado el trabajo de enfrentarme a los grupos de alumnos cada día.

Los cursos de capacitación y actualización…ayudan pero no suficiente
Los cursos de capacitación y actualización que tomaba realmente tuvieron poco impacto en mi práctica, pues asistir a ellos era parte del compromiso administrativo como docente, y simulaba ante mis compañeros un total dominio de mis quehaceres como profesora y pocas veces reconocía mis debilidades y errores.
Fueron años difíciles en los que verdaderamente no le encontraba sentido al trabajo, pues confieso que había cierta dosis de frustración, la cual se reflejaba en actitudes negativas hacia los estudiantes y compañeros.
¿Que tuvo que pasar para que mi percepción de la docencia fuera transformada?
Corría entonces el año de 1993 durante el cual estuve radicando en la ciudad de Monterrey trabajando para una empresa de alimentos, posteriormente como gerente de un restaurant y finalmente como gerente de un club recreativo. Estas experiencias me permitieron reconocer mis capacidades y habilidades para diseñar y dirigir procesos, pero sobre todo me hicieron valorar la bendición que significa la docencia, el factor humano que no había apreciado en esta bella tarea, además de las ventajas laborales que te permiten atender a la familia y desarrollarte personal y profesionalmente, fueron aspectos que me permitieron renovar mi labor en la escuela y mirar el trabajo docente con otro lente, como se dice coloquialmente “me cayó el veinte”.

¿Que me significa ser docente?

Me resulta difícil distinguir entre lo que pienso y siento acerca del “ser profesor”, porque mis sentimientos se entrelazan con los pensamientos, pero intentaré disociarlos. Pienso que ser profesor, es una tarea compleja, pero también fascinante que implica un reto y aprendizaje continuo, por todos los aspectos que intervienen en el proceso de enseñar y aprender.
Me siento realmente privilegiada de poder contribuir a la formación de seres humanos y afortunada por las múltiples posibilidades que tengo para mi desarrollo personal e intelectual. Fue a partir de enero de 1994 cuando reanudé mis labores frente a grupo (impartiendo la materia de Física, con cinco grupos), que experimenté una continua satisfacción de lo que hacía diariamente, verdaderamente mi experiencia fuera de la escuela me marcó para ver la “docencia” de otra manera, y decidí conscientemente dedicarme a “ser maestra”; puedo recordar una frase que me dije a mi misma “si vas a ser maestra, vas hacerlo bien” con todo lo que ello implicaba en la Educación Media Superior Tecnológica.

Satisfacciones e Insatisfacciones

Ser profesora de un CETis o CBTis además de significar una gran oportunidad de trascender como ser humano, ha implicado para ello, aspirar a dominar los aspectos pedagógicos y técnicos de la formación profesional, eso me ha llevado a aprovechar los cursos que me ofrece la DGETI y la escuela, y aquellos que he podido financiar por mi cuenta.
Reconocer los motivos de satisfacción que me ha dado esta labor son muchos, y me llevaría un buen número de páginas, pero concretamente el confirmar las oportunidades que como profesora he tenido de ayudar a otros, como alumnos o como colegas profesores. Esto me hace recapacitar acerca de la gran responsabilidad y oportunidad que tenemos los profesores al poder, en cierta momento, marcar positivamente la vida de nuestros estudiantes. He aprendido que cuando se descubre el placer de servir a otros, ya sea como profesora, como instructora de cursos o como gestor en un cargo administrativo, diariamente se cosechan satisfacciones.

Respecto a las insatisfacciones, quizá puedo concretarlas que éstas están en función de las malas experiencias que he tenido por pertenecer a un sistema burocratizado, sin embargo trato de mantenerme enfocada en mis aspiraciones como profesional y ser humano.

Estoy convencida que el confrontar la docencia con actitud de aprendizaje me ha ayudado a desarrollarme como ser humano, y reconocer la importancia y trascendencia de esta bella profesión en contribuir a la construcción de una sociedad mejor.

lunes, 4 de agosto de 2008

El quehacer docente, un asunto de competencias y humanidad …

A través de la reflexión sobre mi trayectoria en la docencia he comprendido la complejidad de esta hermosa tarea, pero sobre todo la posibilidad de trascender e influir en las generaciones de jóvenes para la contrucción de una mejor sociedad. Además de una reflexión en la línea del tiempo que permite darle significación a la profesión docente, la reflexión continua de la práctica durante el proceso de aprendizaje me permite evaluar y determinar las fortalezas y debilidades y posicionarme en la búsqueda e implementación de estrategias para la mejora del proceso de enseñanza.

He confirmado además, que el diálogo e intercambio de ideas y experiencias con mis colegas profesores enriquece la reconstrucción de la experiencia docente y posibilita las oportunidades para la innovación. Al conocer y comprender los fundamentos que justifican la puesta en marcha de la Reforma Integral, a la luz de las tendencias y los modelos educativos aprecio con mayor responsabilidad mi actuación como profesor, porque precisamente en el acto pedagógico se cristalizan los objetivos educativos y la visión transformadora de la educación para el siglo XXI.

El reto que se nos propone a los docentes, es desarrollar aquellas competencias acordes a las necesidades del actual contexto educativo, lo cual representa además una oportunidad de ser mejor profesor y mejor ser humano. Una oportunidad de recuperar así, la mística de la tarea docente, transformando el aula en un espacio para diálogo entre los estudiantes y profesor, y el desarrollo de los valores democráticos, sobretodo de justicia y equidad. Asimismo, el manejo de las tecnologías de la información y comunicación y su incorporación en los procesos de enseñanza y aprendizaje, constituye una de las competencias docentes a desarrollar y que permiten reducir la brecha tecnológica y generacional existente.

De esta manera, los profesores evidenciamos el uso eficiente de las TIC’s en la implementación de proyectos de innovación, como el que se propone con el diseño de una WebQuest que permite recuperar las bondades del uso de la internet y la realización de actividades que promueven en los estudiantes el aprendizaje colaborativo y el trabajo en equipo; lo cual implica el despliegue de la creatividad, el dominio y el compromiso personal de cada profesor consciente de las implicaciones de su actuación en la formación de las competencias del estudiante.

En la toma de desición de ser mejor profesor reconozco, en ese proceso de autoevaluación de mi práctica, a través de la distintas ventanas o dimensiones, cuáles son mis fortalezas y debilidades y como tomar acciones para poder intervenir más efectivamente. Así, desde la dimensión de la didáctica identifico como debilidades los aspectos de la planeación y de la evaluación, los cuales son medulares dado que la planeación por competencias y la planeación de actividades complementarias. Además del diseño de estrategias para la autoevaluación y retroalimentación por los propios alumnos, constituyen campos esenciales para mi desempeño eficiente como profesor y para el cumplimiento de los objetivos de la actual Reforma Integral de la Educación Media Superior.

jueves, 31 de julio de 2008

Mi Aventura como Maestra

Mi aventura como maestra
Pensar y reflexionar acerca de mi trayectoria por la docencia me conmueve y emociona, pues a través de este camino recorrido en el que aparecen momentos oscuros y difíciles de crisis, hay también luces de victorias y satisfacciones que fortalecen mi convicción de estar en el camino correcto, y en que pretendo continuar mucho tiempo más.
Aunque administrativamente tengo una antigüedad de 23 años intentando ser maestra, no es que me quite los años, pero honestamente considero que mi aventura como maestra data desde hace 15 años aproximadamente, por las razones que les relataré en esta historia, y en la que aprecio un antes y un después con respecto a mi verdadera consciencia de ser maestra. Historia con la que probablemente algunos identifiquen aspectos propios en su propia historia

Mis inicios en los CETis y CBTis
Como la mayoría de los docentes que laboramos en el Nivel Medio Superior, en particular en los CETis y CBTis, fuí contratada, principalmente por el perfil profesional, y sin tener una formación o experiencia en la docencia previa. Egresé como Ingeniero Bioquímico del ITESM en mayo de 1984 con la visión de laborar en la industria alimenticia, aunque laboré unos seis meses en la Sría. de Pesca, después de varios meses de repartir curriculums y tener entrevistas sin resultado, decidí seguir el consejo de mi madre de buscar una oportunidad como profesora.
Fue así que decidí visitar al director de un CBTis que había sido mi profesor de Física cuando estudiaba el bachillerato. Le expuse mi situación, un tanto desesperada, de conseguir un empleo, por lo que él me recomendó para entrevistarme con el Director del CETis No.129 en San Fernando, Tams. en el cual requerían personal con mi perfil. Efectivamente así fue, al contratarme como profesora para la Especialidad de Técnico en Procesado de Alimentos en septiembre de 1985, inicié con un solo grupo que era la primera generación de esa especialidad, impartiendo cerca de cuatro asignaturas diferentes del área tecnológica con sus respectivos talleres.
Pueden darse la idea de lo complejo que resultó para mi esta primera experiencia en mi aventura como profesora, en la que intenté adaptar modelos de profesores a los que admiraba y traía al presente para salvar mi desempeño frente al grupo, intentar enseñar como a mí me enseñaron sin la más mínima idea de cómo debería “dar clases”.

¿Maestra yo?

Honestamente debo mencionar que el pensamiento que tuve en aquel entonces fue “por mientras encuentro algo mejor”, es decir, dar clases no estaba contemplado en mi proyecto profesional y estaría considerando seguir insistiendo trabajar en la iniciativa privada ejerciendo mi profesión. Este pensamiento me acompañó por cerca de siete años durante los cuales era evidente mi falta de conciencia acerca de la responsabilidad como profesora. Intenté hacer lo mejor posible para salir bien librada, pues reconozco también que menospreciaba mi tarea, justificaba mi desempeño cumpliendo oportunamente con los aspectos administrativos de la actividad docente, y me incomodaba el enfrentarme a los alumnos cada día.
Puedo recordar que me enfocaba al ¿cómo daba la clase? (lo cual siempre me dejaba insatisfecha) y no al confirmar si mis alumnos realmente aprendían, asumiendo que la responsabilidad de aprender era de ellos, y la mía de enseñar, como dos procesos separados. Fueron años difíciles en los que verdaderamente no le encontraba sentido a trabajo, confieso que había cierta dosis de frustración y desánimo la cual se reflejaba en actitudes negativas hacia los estudiantes y compañeros, y en un permanente sentimiento de insatisfacción.
Los cursos de capacitación y actualización que tomaba realmente tuvieron poco impacto en mi práctica, pues asistir a ellos solo representaba el compromiso institucional como docente, simulando ante mis compañeros un total dominio de mis quehaceres como profesora y pocas veces reconocía mis debilidades y errores.

¿Qué tuvo que pasar para que mi percepción de la docencia fuera transformada?
Comentaba al inicio de crisis, y victorias, y fue precisamente en una digamos “crisis existencial”, la que me llevó a solicitar una licencia por un año, pues se me dio la oportunidad para trabajar en mi área profesional. Corría entonces el año de 1993 durante el cual estuve radicando en la ciudad de Monterrey trabajando para una empresa de alimentos, posteriormente como gerente de un restaurant y finalmente como gerente de un club recreativo.
Estas experiencias me permitieron reconocer mis capacidades y habilidades para diseñar y dirigir procesos, pero sobre todo me hicieron valorar la bendición que significa la docencia, el factor humano que no había apreciado en esta bella tarea, además de las ventajas laborales que te permiten atender a la familia y desarrollarte personal y profesionalmente, fueron aspectos que me permitieron renovar mi labor en la escuela, reconocer a los estudiantes con un profundo respeto y mirar el trabajo docente con otro lente, fue entonces, como se dice coloquialmente que “me cayó el veinte”.

El reto de la enseñanza de la Física
Fue a partir de enero de 1994 cuando reanudé mis labores frente a grupo (impartiendo la materia de Física, con cinco grupos), que experimenté una continua satisfacción de lo que hacía diariamente, verdaderamente mi experiencia fuera de la escuela me marcó para ver la “docencia” de otra manera, y decidí conscientemente dedicarme a “ser maestra”; puedo recordar una frase que me dije a mi misma “si vas a ser maestra, vas hacerlo bien” con todo lo que ello implicaba en la Educación Media Superior Tecnológica.
Entonces me recuerdo que un buen día segura de haber impartido una cátedra magistral sobre el movimiento rectilíneo uniforme, para la cual creí haberme preparado suficientemente, un estudiante me lanza una pregunta planteándome una situación diferente a la que mostraba en el ejemplo que presenté. En esos momentos, lejos de evadir la duda, felicité al estudiante porque me demostró la atención a la clase, esto ocasionó que otros también preguntaran y fue entonces que se dio una maravillosa interacción, surgiendo más dudas tanto para ellos como para mí, entonces descubrí que estaba aprendiendo con ellos.
Benditos estudiantes, porque me permitieron reflexionar más allá de cómo estaba enseñando, y poner más atención a cómo ellos estaban aprendiendo; fue así que verdaderamente empecé a aprender al enseñar, reconociendo mis debilidades como profesora y la gran necesidad de apropiarme de medios y herramientas para asegurar que mis estudiantes aprendieran y disfrutaran la clase de Física.

El DHP en la enseñanza y la metacognición
La búsqueda y apropiación de conocimientos y herramientas para enseñar mejor la Física, me llevó a aprovechar mejor los cursos que ofrecía la escuela y tomar otros por mi cuenta. Uno de los que marcaron mi quehacer docente fue el diplomado de Desarrollo de Habilidades del Pensamiento con la Dra. Margarita A. Sánchez en el ITESM, experiencia que me ayudó a diseñar estrategias para promover el desarrollo del pensamiento en mis alumnos en el aprendizaje de la Física, además, a ser más sistemática en mis estrategias.
En este diplomado aprendí por primera vez el concepto de “metacognición”, con el que logré observarme desde afuera, atendiendo el proceso que se daba en el aula entre los estudiantes y yo, y entre ellos mismos, centrándome en el cómo ellos estaban aprendiendo y cómo podía orientarlos para potenciar y hacerlos conscientes de su aprendizaje. Fue entonces que entré en una espiral de capacitación y actualización permanente, asistí a Congresos en la Enseñanza de la Física, y concluí la Maestría en Enseñanza de las Ciencias, entre otras actividades.

Ser profesora y las satisfacciones cosechadas...
Me resulta difícil distinguir entre lo que pienso y siento acerca del “ser profesor”, porque mis sentimientos se entrelazan con los pensamientos, pero intentaré disociarlos. Pienso que ser profesor, es una tarea compleja, pero también fascinante que implica un reto y aprendizaje continuo, por todos los aspectos que intervienen en el proceso de enseñar y aprender. Me siento realmente privilegiada de poder contribuir a la formación de seres humanos y afortunada por las múltiples posibilidades que tengo para mi desarrollo personal e intelectual.
Ser profesora de un CETis o CBTis, representa un privilegio por la oportunidad de trascender como ser humano, y poder contribuir en la formación de jóvenes que están cercanos a la mayoría de edad; significa además un reto continuo, por las complejas condiciones que nuestra sociedad y la escuela están experimentando.
Debo destacar en esta historia, que en la búsqueda de mi propia identidad o estilo docente, he tenido la fortuna de conocer y aprender de colegas y amigos profesores comprometidos y apasionados; además esta nueva forma de ver la docencia, con cierto romanticismo, me permitió verdaderamente apreciar y potenciar el encuentro con los estudiantes en el aula.
Reconocer los motivos de satisfacción que me ha dado esta labor son muchos, y me llevaría un buen número de páginas, pero uno de los que recientemente viví fue el mensaje de un ex alumno, con quien mantengo contacto, y quien inició su maestría en Microbiología de alimentos en la UNAM; él me confesó que eligió esta área, en parte porque le gustó como daba las clases, cuando fui su profesora de microbiología.
Recuerdo también con emoción cuando uno mis alumnos logró un primer lugar estatal en un concurso académico, sentir con él la victoria fue increíble. Esto me hace recapacitar acerca de la gran responsabilidad y oportunidad que tenemos los profesores al poder, en cierta momento, marcar positivamente la vida de nuestros estudiantes. He aprendido que cuando se descubre el placer de servir a otros, ya sea como profesora, como instructora de cursos o como gestor en un cargo administrativo, diariamente se cosechan satisfacciones.

Mis insatisfacciones en la docencia

Respecto a las insatisfacciones, quizá puedo concretarlas que éstas están en función de las malas experiencias que he tenido por pertenecer a un sistema burocratizado, en el que se ha privilegiado el aspecto político y el servilismo en nuestras instituciones, y en las que la mística y los valores educativos han sido socavados por el materialismo y el poder.
Finalmente retomo el hecho de que en esta aventura de ser docente he reconocido el privilegio de esta tarea, que desde una visión mística, representa una verdadera misión. Concluyo con una frase que recuerdo haber leído en un fragmento de un texto de Edgar Morín, y que me permito compartirles:

“El saber no nos hace mejores ni más felices. Pero la educación puede ayudar a ser mejor y, si no feliz, enseñarnos a asumir la parte prosaica y a vivir la parte poética de nuestras vidas”.

Seguimos aprendiendo...